Cuándo reformar la instalación eléctrica

Ser dueño de una casa es una responsabilidad que implica muchos cuidados, no es solo limpiar y reparar lo que está a la vista una casa está hecho por muchas partes que también ameritan de su atención, en especial las casas más antiguas. Mientras más viejo es su hogar, más atención y tiempo tiene que invertir en ella; es importante revisar y reparar el tejado, las tuberías y por sobre todo lo demás, las instalaciones eléctricas.

Estas instalaciones eléctricas refieren un mayor grado de importancia en comparación con otros aspectos de su residencia debido al riesgo que estas significan en caso de estar deficientes. Una buena instalación eléctrica le promete eficacia, comodidad y lo más importante seguridad. Con el pasar del tiempo los cables, las tomas de corriente, las bombillas y muchos otros aspectos llegan al final de su vida útil, lo cual puede causar un mayor gasto de energía, un cortocircuito y hasta un incendio sin mencionar que las necesidades de un hogar suelen estar en constante cambio así que es muy probable que usted necesita algunas modificaciones para no acelerar el deterioro de sus cableados.

El cuadro de distribución

El cuadro de distribución o cuadro eléctrico, este elemento de la instalación es uno de los más importantes, podría decirse que es como el corazón de todo el cableado del hogar, ya que es ahí donde se juntan todas las conexiones se controlan, dividen y se distribuyen. Este cuadro eléctrico es bastante sensible y bastante peligroso para el que no lo maneja con conocimiento y seguridad por ende es muy importante que en ningún momento interactúe con él a menos que sea un experto en la materia o este en compañía de uno.

Este cuadro eléctrico está conformado por diferentes circuitos dedicados a múltiples tareas, por ejemplo, tenemos un circuito que va específicamente para toda la iluminación de ciertos cuartos, un circuito para las tomas de corriente, un circuito para los electrodomésticos de fuerza que requieren más energía, etc. Estos circuitos son controlados por unos interruptores magnetotérmicos que se encargan de supervisar la corriente que pasa por ellos asegurándose de que nunca pase más corriente de la debida que pueda comprometer el circuito.

¿Cómo calculo la potencia que necesito contratar?

Lo bueno de estos casos es que no ameritan mucha meditación por parte de los usuarios del hogar ya que las compañías le ofrecen planes de potencia pre-establecidos en función a los aparatos que tenga y a la extensión de su hogar. Al principio, en la construcción del inmueble debe considerar que usos le dará a la casa y debe de saber que la cantidad de energía mínima para contar con el servicio es de 5750 V a 230 W, esta puede ampliarse luego si usted lo desea.

Una casa promedio con varios sitios de iluminación, un refrigerador, calentadores de agua, lavadora, secadora, aspiradora y plancha puede funcionar sin problemas con unos 4,6 kW de potencia. Cuando se incorporan más electrodomésticos de fuerza como un lavavajillas, una vitroceramica o un horno eléctrico, aire acondicionado y un sistema de calefacción eléctrica el suministro necesario puede subir hasta unos 9kW.

Renovar las instalaciones: cuándo hay que hacerlo

Los papeles concernientes a las instalaciones eléctricas de los hogares indican que las reformas y renovaciones deben realizarse cada diez años para ser completamente seguras. De igual manera muchos expertos indican que esta es una medida exagerada ya que cuando se realiza un buen trabajo con materiales de calidad, las instalaciones pueden durar más del doble de ese tiempo.

Un signo muy importante a considerar a la hora de pensar en una renovación son obviamente las fallas, si nota que hay enchufes que no funcionan, que están sueltos, que chasquean o que lanzan chispas en cualquier momento, es necesario actuar de inmediato para tratar el problema antes de que empeore. Además si está consciente de que su instalación no tiene una buena toma de tierra o no tiene una en lo absoluto también es tiempo de actuar.

Por último, si nota alguna clase de olor extraño como a quemado al encender cualquier aparato o de manera constante, es muy probable que haya un cortocircuito en su hogar que usted no puede ver, así que no deje que lo sorprenda y llame a un electricista lo antes posible.

Instalaciones empotradas y vistas (por canaletas)

Usted como usuario de la casa y como propietario tiene la opción de realizar dos tipos de cableados, ambos igual de eficientes pero que afectan un poco más en lo estético que en lo funcional. Con esto nos referimos a las instalaciones empotradas y a las instalaciones en canaletas, usualmente se ha tomado la costumbre de trabajar con instalaciones empotradas que corren por dentro de las paredes en el interior de unos tubos corrugados que no quedan ni cerca de la vista.

El problema con estas instalaciones es que son más difíciles de acceder en caso de necesitar una reparación en un sitio especifico, para hacerlo sería necesario picar la pared, sacar el tubo, reparar, colocar de nuevo y rellenar con yeso el agujero y luego volver a pintar o pegar las cerámicas. En cambio tenemos la otra opción que son las instalaciones en canaletas estas salen del cuadro eléctrico y se distribuyen por el hogar en canaletas; el lado negativo de estas es que quedan muy visibles (aunque hoy en día los trabajadores ofrecen opciones bastante elegantes que no molestan a la vista) mientras que por el otro lado, si hay una avería esta puede localizarse y solventarse sin mucho problema.

Electricidad en la cocina y baño

Estas son dos áreas muy importantes y con las que hay que tener un cierto cuidado especial. Por ejemplo, tanto en el baño como en la cocina hay sitios donde hay tuberías de agua de desechos e incluso de gas que no pueden estar ni cerca de una instalación eléctrica, es por esto que existen leyes y normativas que establecen las distancias que debe haber entre un espacio y otro.

Además, cuando tomamos el ejemplo de la cocina, esta es una habitación donde hay bastantes aparatos de fuerza que trabajan al mismo tiempo y que no pueden conectarse todos a un mismo circuito porque lo sobrecalentarían. Es por esto que se debe dividir sus circuitos en uno para el horno, otro para la luz, otro para el lavavajillas, y así sucesivamente de manera de que ningún circuito sobrepase el consumo seguro.